El grito del cardo

Una creación colectiva producida por la compañía Trajín Teatro, nos presenta un mundo donde ser mujer, pobre y huérfana te condena a la exclusión, a la soledad. Pero al final, la flor del cardo, con su poderoso color morado, siempre se abre paso.

Con formato unipersonal, Inma González protagoniza y dirige esta obra, con dramaturgia de Sandra Jiménez.

Un espectáculo creado para darle voz a aquello que permanece a la sombra cuando lo diferente, lo controvertido, lo que se sale de las normas establecidas, se reprime o se oculta en el olvido. La condición social con la que nacemos, nuestras circunstancias, e incluso nuestro sexo, determinan el papel en el mundo que nos es designado, limitando nuestra capacidad de libertad. Somos lo que podemos, o lo que nos dejan ser. Así, cuando intentamos trascender roles y patrones, nos topamos con una violencia que va penetrando en el alma y que deja una profunda huella en lo que somos. La huella de la imposibilidad.